El domingo 9 de agosto tuve el enorme placer de participar de la 3ª Feria Regional del Libro de San Fernando, un encuentro que reunió a editoriales, librerías, bibliotecas y autores de distintos puntos de la zona norte.
Fue una jornada muy especial, no solo por la posibilidad de acercar mis libros a los lectores, sino también por todo lo que sucede alrededor de un encuentro de estas características. Compartir un espacio tan cordial con otros escritores nos permitió conocernos, intercambiar experiencias, conversar sobre nuestros caminos dentro de la literatura y, sobre todo, comenzar a crear redes que seguramente continuarán más allá de esta feria.
Porque escribir muchas veces puede parecer un camino solitario, pero encuentros como este nos recuerdan que detrás de cada libro hay una historia, un sueño y una persona que decidió animarse a compartir con otros aquello que alguna vez nació en la intimidad de una hoja en blanco.
Un encuentro con los lectores
Y si hubo un momento especialmente emocionante, fue el encuentro con quienes se acercaron a compartir la jornada conmigo.
Un capítulo aparte merecen mis familiares y amigos, que siempre están presentes y que, una vez más, se acercaron para acompañarme, saludarme y compartir este momento tan importante.
Pero también fue muy gratificante recibir a nuevos lectores, personas con las que tuve la oportunidad de conversar por primera vez, contarles acerca de mis libros y descubrir juntos ese maravilloso instante en que un ejemplar deja de ser solamente un libro y comienza su propio viaje en manos de un lector.
Poder firmar y dedicar cada ejemplar fue, para mí, un verdadero privilegio. Cada dedicatoria fue escrita con todo mi cariño, porque detrás de cada libro que entrego hay mucho más que palabras: hay tiempo, emociones, sueños y una parte de mí que comienza a viajar con cada lector.
Gracias por abrirnos las puertas
Quiero expresar un agradecimiento muy especial al Municipio de San Fernando, a la Secretaría de Cultura y, particularmente, al Área de Literatura, por generar estos espacios y abrir las puertas a tantos autores, especialmente a quienes estamos dando nuestros primeros pasos y buscamos una oportunidad para mostrar nuestro trabajo a la comunidad.
El apoyo a los escritores noveles es fundamental. Contar con espacios donde podamos presentar nuestras obras, encontrarnos con lectores y compartir experiencias con otros autores significa mucho más que participar de una feria: significa tener la posibilidad de crecer, aprender y sentir que nuestras historias también tienen un lugar.
La 3ª Feria Regional del Libro de San Fernando fue, sin dudas, una experiencia maravillosa. Me llevo nuevos encuentros, nuevas amistades, conversaciones que seguramente continuarán y, sobre todo, el recuerdo de una jornada llena de literatura, afecto y momentos compartidos.
A todos los que se acercaron, a quienes compraron alguno de mis libros, a quienes me regalaron una charla, un saludo, una sonrisa o simplemente unos minutos de su tiempo:
Gracias de corazón.
Espero que este sea solamente uno de muchos encuentros que todavía nos quedan por compartir.
Nos seguimos encontrando entre páginas, historias y sueños.

